Cinsault Chileno
El Cinsault llegó a Chile desde el sur de Francia y encontró en el secano costero de Itata y Maule su hogar definitivo, donde conviven viñas de más de 60 años cultivadas en vaso, sin riego. Durante décadas fue una cepa secundaria usada para vinos a granel o de mezcla, hasta que el movimiento de vinos naturales y de baja intervención la puso en el centro de atención en la última década. Es un vino de color rojo claro y brillante, cuerpo ligero, acidez fresca y taninos casi imperceptibles, con un perfil aromático delicado de cerezas, frutos rojos frescos y especias suaves. Muchas veces se elabora con maceración carbónica, técnica que resalta aún más su frescura y su carácter frutal. Por su ligereza y su perfil casi de vino "de sed", es ideal para beber levemente frío, y marida especialmente bien con mariscos, ensaladas, charcutería y picoteos de verano. Su bajo grado alcohólico y su estilo desenfadado lo han convertido en la cepa favorita de la nueva generación de enólogos chilenos que buscan vinos frescos, digestivos y con mínima intervención en bodega. Itata se ha consolidado como una de las zonas más interesantes del mundo para esta variedad.
10 vinos Cinsault disponibles









